jueves 26 de noviembre de 2009

La pasarela de Rodríguez

Antonio Garrido

Los romanos se atribuían el mérito de haber llevado al género satírico a su más alta expresión frente a los griegos que, con pleno derecho, consideraban a la tragedia de su propiedad. Los norteamericanos, a su vez, son los dueños del espectáculo. Quienes hemos vivido años en aquella nación-continente y lo hemos hecho desde lugares privilegiados para la observación lo podemos corroborar. Todo es un gran montaje y la política no podía ser una excepción; y no de ahora sino casi desde el nacimiento de su república tras la guerra de la independencia.

Espectáculo y sentimientos, imágenes y frases cortas, luces y colores, globos al cielo, música, actores y actrices, pasarela y alfombra, allí es normal, aquí no tanto, pero el PSOE de Rodríguez aprende pronto y no hace ascos a todo lo que le pueda dar votos y más en una situación como la que vivimos. Se ha criticado el musical de días pasados, no voy a entrar en esa senda, quiero explicar, si me es posible, la razón de tanta fanfarria y de tanto ministro y ministra travestidos de modelos por unos minutos, vieja y nueva guardia unidas en la transmisión de la nada optimista, del vacío envuelto en celofán de colores, de la palabrería hueca con sonrisa de payaso bobo pero simpático.

Allá va el garbo y donosura de la vice, allá el atuendo frailuno del de Educación, como le corresponde, la pijez, permítaseme el palabro, de Bibiana, tan inane por dentro como por fuera, el gesto adusto de quien no tiene ni la menor idea de economía, y así hasta la llegada apoteósica del dúo, Rodríguez y Sonsoles, imagen de hermanos, casi clones el uno de la otra y al revés. Claro está que para muchos esta es una percepción demagógica y falaz y consideran el colmo de la naturalidad, de la elegancia y del tronío a este gabinete; allá cada cual, esa es la verdadera libertad.

La pasarela de ministros era el coro de diseño para transmitir una imagen juvenil, dinámica, ágil, frente al vacío de los contenidos; aquí está la clave, le cambio una imagen por un pensamiento; de lo segundo no tengo, pues nada, déme de lo primero, de eso sí, hasta reventar. Allá iban para cantar las glorias de Rodríguez y les garantizo que funciona, lleva funcionando cinco años llenos de desastres objetivos y de mensajes subjetivos, impresionistas, mal articulados pero con muy buen rollito, de eso se trata de tener buen rollito, la realidad es otra cosa, aburrida, llena de colas de parados, de autónomos que cierran; de eso se trata, de vender que papá Rodríguez vela por todos. La sociedad española es muy dada a engatusarse con cualquier fruslería que les suene bien, es, guste o no, una sociedad posbarroca en la que la imagen vale más que el contenido.

Rodríguez articuló sonidos y poco más, alzó la voz en su universo mediático para proclamar dos cosas, la recesión ha pasado ya aunque no sepa ni pueda dar un dato al respecto, pero suena bien, a qué sí, a que es mejor creerlo que rebuscar en los contenedores de basura, o, para ser exactos, seguimos rebuscando pero con la ilusión de que esta pesadilla se acabará muy pronto. El segundo ¿mensaje? La nueva ley que va a sostener todo lo sostenible; eso no se lo cree nadie pero queda muy bien y los ecologistas y la izquierda extrema se pone como una moto. La nueva ley que va a cambiar el modelo de producción en un país donde no se produce, donde se trabaja muy poco porque la cultura dominante es la de los derechos y no la de las obligaciones, un país con un paro estremecedor, con una educación por los suelos y con una investigación que es para echarse a llorar por las esquinas.

Ya lo sé, es mejor el jazz y los presentadores idiotizados que hacen preguntas idiotas y se lo llevan calentito pero ojo y cuidado, así se ganan votos a espuertas y no hay que subestimar una estrategia que les está dando magníficos resultados.

jueves 19 de noviembre de 2009

El delfín Griñán aspira al principado

Antonio Barreda Alcobet

Anda el hombre estos días llorando por toda Andalucía reclamando el cargo que aun ostenta el huido Manolo de Secretario General del PSOE en Andalucía. Manolo se fue a Madrid huyendo de un gobierno –su gobierno– que había fabricado 1 millón de parados en Andalucía y sabía que su imagen y su poder tenían los días contados en la región. Él que había ganado las elecciones siempre desde la defenestración de Borbolla no quería ser el primer socialista que perdiera la Junta de Andalucía, no quería que su nombre apareciera en los libros con la imagen de un derrotado sexagenario perdedor. Por eso recogió sus pocas pertenencias y se marchó a Madrid con su fiel escudero Zarrías dejando en la interinidad andaluza a Griñán porque no se fiaba de los demás. Y parece que no se equivocaba. Griñán cada día manda menos en el PSOE y exige un congreso extraordinario para quedarse con todo el poder. El delfín aspira ya al principado.

Pero Manolo se equivocó de destino. Madrid no es Sevilla, ni el gobierno nacional es la Junta de Andalucía, ni la prensa de Madrid es la callada y cómplice prensa andaluza. En Madrid no tiene brillo propio y está opaco. Manolo ha descubierto que no tiene el poder que tiene en el sur, ni se lo dejan tener. Blanco no se fía del muñidor que ha traído, Pajín representa la poderosa cuota femenina, y Bibiana está ausente en un fabulado ministerio sin contenido y no se atreve a moverse. Ha aprendido que es joven y que tiene una carrera por delante libre de las viejas glorias andaluzas, ella encarna la segunda generación de socialistas en el poder. Sabe que Manolo representa el pesado pasado felipista y no está dispuesta a hipotecar su futuro quemándose estérilmente en una guerra que no es suya. Ella tiene otros intereses y representa a otros patrones en Madrid. Ella es la cuota alcalareña, el delfín sobre el que otros tienen depositadas sus esperanzas.

Pero Manolo guardaba un as en la manga. Se había traído consigo la silla de la secretaría general del PSOE-A, una silla con mucho poder y mucho peso. Pero no contaba con que el desgaste de Minas de Aguas Teñidas le pasaría factura a la larga. Manolo estaba herido y nadie se acercaba a ver cómo estaba. Le estaban empezando a abandonar a su suerte. Sus pretorianos en Madrid deben de mirarse a estas alturas incómodos por haber dejado todo su futuro en una apuesta de pasado.

Estoy seguro que Plutarco no hubiera dejado pasar a un personaje como Manolo, que a lo Claudio llegó a ostentar todo el poder en el PSOE en ausencia de todos los que estaban en la foto de la tortilla. Zapatero lo sabía cuando se presentó a la Secretaría General. Sabía que debía de rodearse de viejos generales para que no le disputasen la silla. Aprendió a atraerse a Bono, el derrotado, para cerrar las heridas y tapar las hemorragias que provocan los enemigos. Pero Bono resultó ser más de plástico que de metal político. Descubrió, como Chaves ahora, que Madrid le venía demasiado grande, que él era un hombre sencillo, de pequeña capital, acostumbrado a arenas menos movedizas y el ministerio de defensa resultó que tenía quitada la espoleta, allí descubrió que a él lo que le gustaba era el parlamento de las provincias, más tranquilo, más relajado, donde mandaba de verdad y donde la mayoría absoluta le convertían en un líder mediático local.

Pero, como Chaves ahora dejó heredero, y Barreda – apellido como el mío sin ser familia – dejó de ser delfín y ocupó su silla vacante. Ya no había vuelta atrás, la transición era irreversible. Manolo lo está viendo ahora, como Bono, como vidas paralelas, que el delfín ya no quiere estar tutelado desde la distancia, quiere la silla, el poder y el cargo. Lo reclama como suyo porque ahora se sabe débil en el partido y no quiere compartir el mando con otros ni con familias de otros. Pero Andalucía es más conflictiva que la nueva Castilla. Bono no tenía a Pizarro, pero Griñán sí. Pero estos dos antes de empezar juntos habían dejado poco de los hombres de Zarrías. Vallejo creo que a estas alturas ya sabe el guión de esta película.

Pizarro actúa con lealtad a Manolo, juntos llegaron a las más altas cotas de poder en el partido, juntos iniciaron la renovación y liquidaron los restos de un guerrismo sentenciado. Cumplieron fielmente las órdenes de Felipe. Cuando llegó Manolo el antiguo Isidoro indicó al partido que el presidente de la Junta debía ser el Secretario General del partido. La orden era que tenía que salir con el 100% y en aquel congreso a Emilio Carrillo le dio por presentar una lista alternativa. Quienes allí estuvieron lo contaron porque lo vivieron. Eran los renovadores contra los sueños efímeros de los auto titulados turborenovadores. Después Manolo empezó el trabajo. Caballos volvió resucitado a tener mando y a hacer el encargo de liquidador político por el que pasará a la historia del partido. El guerrismo fue despareciendo hasta que el propio Alfonso Garrido se diluyó tras un epílogo donde sustituyó al huidizo Copete que se asustó cuando vio lo que se le venía encima.

En aquellos años Zarrías fue recuperado. De borbollista a manolista. Todo en uno y finiquitó el poder de Leocadio Marín en Jaén. Era otro resucitado. Volvió con más ganas y con más ahínco y su trabajo fue recompensado con la Consejería de Presidencia. Desde allí fue el brazo político de Manolo en la Junta, con Pizarro en el partido. Dos cabezas, dos destinos, dos discursos que eran siempre del mismo. Como toda historia andaluza mientras Sevilla y Málaga se miran siempre de reojo otros siempre tienen el beneficio. Jaén y Cádiz coparon el poder en el partido y en la Junta. Reparto muchas veces equitativo. Sevilla y Málaga siempre tenían amputadas sus consejerías. En este tiempo se fue cociendo y creciendo el poder de Alcalá de los Gazules. Desde Blanco hasta Perales, desde Pizarro a Bibiana, y en medio nombres que aun continúan.

Aquellos años llevaron a Manolo a la cumbre de su poder y de su mando. No tenía enemigo dentro, controlaba el aparato y tenía dos cabezas a su lado que no eran una bicefalia. Tenía una especie de dos prefectos del pretorio –salvando distancias-, uno en el palacio de San Telmo y otro en la calle San Vicente. Y los dos se complementaban. Uno controlaba desde dentro el partido y el otro controlaba desde dentro de palacio a los cargos políticos del partido. La dualidad le vino bien a Manolo, se despreocupó del aparato y las cuestiones del aparato y se dedicó a ser un simple manigero político regional, no permitiendo que nada ni nadie se moviera de la foto fija en que convirtió la política en Andalucía.

Pero su último mandato se complicó. La crisis negada y el pleno empleo prometido se convirtieron en una pasada losa. El contador de parados aumentaba y la débil economía regional saltaba por los aires. Andalucía sufría en sus carnes el impacto más duro. Uno de cada cuatro parados era andaluz. La escena andaluza cambió tan de repente que Manolo lo vio claro y se fue a Madrid. Y dejó a Griñán nombrado como un interino. Pero Griñán no había tejido la ferrea tela de araña de Manolo en Andalucía. Él que hubo un tiempo que se fue a Madrid y fue –como Manolo– ministro de trabajo en una época de crisis –también como a Manolo–. Después, vegetó en el Congreso de los diputados y eligió volver al Sur. Manolo le entregó una Consejería de peso como Economía y Hacienda y luego le cedió la Casa Rosa en vez del palacio de San Telmo. Le dejó a Pizarró, pero no a Zarrías. Griñán no era el jefe del partido y cada día se daba cuenta que las familias estaban en la sombra de la provincia moviendo ficha en un juego que él no controlaba. Pizarro entró en el gobierno para ejercer de sí mismo y de Zarrías, controlando precisamente la Consejería más territorial, Gobernación. Pero Griñán no tenía el mando, el Delfín no estaba seguro y quería el poder del aparato del partido, quería la última herramienta que le quedaba al manijero. Y las exige por derecho, no de sangre, sino de nombramiento.

Hoy el grupo Joly nos ilumina diciéndonos que en enero o febrero de 2.010 habrá congreso extraordinario del PSOE-A. Griñán parece que se sale finalmente con la suya y Manolo tendrá que entregar el último recurso político que le quedaba: su cargo de secretario general del partido. Parece que asistimos a las últimas horas de Manolo como político en Andalucía. Griñán acelera su retiro, y no a Yuste. El Delfín Griñán aspira al principado.

domingo 8 de noviembre de 2009

La Baraca de Rodríguez

Antonio Garrido

Estoy seguro de que a Rodríguez lo que más le puede molestar es tener algo en común con Franco, ese señor bajito del que Garzón, el pasmo de los jueces, pidió el certificado de defunción para estar seguro de que no lo mandaba fusilar desde su tumba en el Valle, siempre es bueno asegurarse; pues bien, Rodríguez tiene en común con Franco una cualidad que se llama “baraca”, es una palabra del árabe marroquí que en su sentido estricto es don divino que poseen algunos elegidos; en uso más coloquial significa buena suerte y a fe que Rodríguez tiene baraca; mira que con la que está cayendo, con el crecimiento del paro, con la crisis rugiendo como marabunta por las callejuelas desoladas de la necesidad, con el déficit, con la corrupción de socialistas que se han presentado como ejemplos de honestidad en la gestión municipal, con el Alakrana; en fin, con un gobierno de chiste si no fuera tan dañino para la sociedad española, con un gobierno dando tumbos, vamos, como para estar por los suelos en las encuestas y nada, no hay manera, el PP se lo pone muy fácil.

Llevamos meses con todos los focos centrados en Valencia, en Madrid, en Costa, en Camps, en Aguirre, en Cobo, en Gallardón, y un día y otro y otro, crisis del PP, crisis del PP, mientras, Rodríguez desaparecido probándose la corona mural, el manto bordado con eles de laico y la nueva varita mágica de la demagogia, el equipo de la señorita Pepis para Europa. Rodríguez no se caracteriza por su valor, para dar la cara están el de Interior, un diablillo que es, con sus mentiras, sus escuchas, sus pasteleos, y la vicepresidenta, la de verdad, no la plañidera que sigue gritando ¡machista! Veo a la vice algo descompuesta pero será sólo una apreciación, ella sigue adelante con ese rictus de desprecio y soberbia que se le va acentuando hasta hacer de la cara mueca y de cada palabra una maldad; mientras que estén estos dos y alguno más que se añade según conviene, Rodríguez a lo suyo, es decir, justo a lo que no es de todos.

Es imprescindible que en el PP haya orden, disciplina y unidad, como es normal en todos los partidos que aspiran a gobernar y no a vegetar en la oposición; pero, claro, el PP olvida con enorme facilidad que tiene a la inmensa mayoría de los medios de comunicación en contra y que, pongamos un ejemplo, si a Rajoy le sale un panadizo y Rodríguez se parte una pierna, la noticia es esa leve inflamación de un dedo del presidente del PP, está es la purita verdad y lo demás son tonterías. Cualquier percance del PP se eleva a categoría máxima y cualquier desastre del PSOE se minimiza hasta casi desaparecer; de manera, que a aplicarse, a ser una piña y a hacer oposición con lo que le interesa a los ciudadanos; a los díscolos y a las díscolas se les aplica el reglamento de manera estricta y vamos “p´alante” que no está la magdalena para tafetanes.

Si yo fuera uno de los familiares de cualquiera de los marineros del Alakrana estaría poniendo velas a todos los santos, sólo de pensar que, en teoría, le corresponde a Exteriores, es decir, a Moratinos, llevar la negociación, no me cabría la camisa en el cuerpo. La diplomacia española es la que es, nada de nada, ridículo sobre ridículo, Moratinos un inútil con dilatada experiencia de inútil; a esto se le añade Garzón, otra vez, el diablillo de Interior y una señora adusta, seca, que no habla porque no se le vaya a estropear el futuro, que ella va para presidenta, el trío de la bencina, para echarse a temblar, para salir en manifestación que es lo que han hecho las familias y muy bien, mejor que bien, que si no gritan acaban los marineros como Cervantes en Argel, ahora no les quedará más remedio que trasladar a los piratas, vaya numerito con que si uno de ellos es menor, si no lo es, llévatelo tú, no, yo no, y, claro, pagar. Lo podrían haber hecho hace muchos días y ahorrar sufrimiento a mucha gente.

lunes 12 de octubre de 2009

PP: 41,4% y subiendo. PSOE: 36,8% y bajando

Miedo, se palma el miedo a Zapatero, se masca el temor a las medidas económicas de su gobierno. Disminuye día a día el apoyo electoral al PSOE. Lo certifica el sondeo de TNS Demoscopia para Antena 3 y Onda Cero.

Por ello, el electorado mira al PP como un partido que gestionará mejor los asuntos económicos de España y los españoles. Es cierto que hay chorizos que han robado y se han aprovechado del PP, pero serán expulsados y cuando el PP gane las elecciones gobernará con manos limpias. Hay que tener calma y seguir trabajando porque, para sacar a España de la crisis, el PP necesita ganar por mayoría absoluta. Zapatero comprobará que su propaganda no es sostenible, recibirá una buena tunda electoral en las elecciones municipales de 2011 y el varapalo definitivo vendrá en las generales de 2012.

La pancarta del mitin de Dos Hermanas lo decía muy clarito: "Gobierno de inútiles, estais arruinando España"..

martes 6 de octubre de 2009

Una pregunta

Antonio Garrido Moraga

En una tertulia de hace pocos días planteé una pregunta retórica referida a los Presupuestos Generales del Estado en particular y a la política económica en general: Si todos los expertos de prestigio y todas las instituciones económicas coinciden en que la política económica de Rodríguez está equivocada, qué le mueve a seguir adelante.

Creo que la respuesta a esta pregunta es importante en el actual contexto de desempleo, caída del consumo, incremento desorbitado de la deuda pública, crisis en suma. Sabemos, porque ya llevamos un quinquenio de declive general, que Rodríguez no se caracteriza por su humildad. Es un ejemplo acabado de sectario; es decir, persona fanática e intransigente de una idea. El fanatismo no admite matices, es estólido, es incapaz de aceptar el error, esa posibilidad no existe en su estructura mental y Rodríguez une a lo anterior el populismo más primario pero efectivo a la hora de vender una realidad que es un placebo, y funciona de la mano de los domesticados medios fieles y serviles al gobierno.

La política económica del ejecutivo, según el gobernador del Banco de España, nombrado por el gobierno por cierto, gasta más del cincuenta por ciento de lo que ingresa. Esta evidencia tiene un nombre, ruina, estamos instalados en la ruina y Rodríguez convencido de que hace lo mejor. Es muy peligroso tener de presidente del gobierno a un mesiánico de ignorancia oceánica. ¿Todos los expertos están equivocados? No por cierto, pero tampoco hay que pensar que Rodríguez no tenga sus planes

La palabra social es la clave, el mensaje muy sencillo. Con la derecha cavernícola los pobres serían mucho más pobres, con el PP el paro sería infinito; sin embargo, aquí estamos nosotros se dirá a sí mismo, en la soledad de ese palacio gafado que se llama Moncloa, el nieto de Pablo Iglesias. Todos están equivocados menos yo, el único que sabe lo que le conviene a…, cómo se llama, me lo sé cuando tengo que hablar en público, pero aquí, en privado, en este silencio, no, no me acuerdo, es una palabra que no me sale, es el nombre del país, vade retro, lo de nación.

La palabra social es el principio y el fin, estamos con los pobres, los descamisados, por eso vamos a subir los impuestos. Oiga, que el IVA lo pagamos todos. Imbécil, no me venga con tonterías, no me estropee la foto paternalista de presidente experto en “pobreza controlada”, el IVA y lo que haga falta subo yo, menudo soy. Los pobres, los pobres, esos son mis votantes, esos mis fieles, yo los acaudillo, yo los comando, los dirijo, yo, yo, yo…

Nada de bajar impuestos, nada de plantearse reformas consensuadas del mercado laboral, nada de incentivar el trabajo, el esfuerzo, nada de eso, tranquilidad, serenidad, subvención, papá Estado, papá Rodríguez, que no se puede comer en chiringuito, pues se come en la arena un bocadillo de algo pero sin trabajar, esa es la cultura que impulsa este gobierno y este sistema educativo que, por supuesto, ni es sistema ni es educativo.

Rodríguez piensa que ya tirarán los demás, que ya nos sacarán del pozo esos países tan lejanos a sus planteamientos políticos, que hasta 2012 queda tiempo, eso, tiempo, boqueando fuera del agua resiste con inyecciones de demagogia, aguantar y me recuperaré, esa es la explicación a la pregunta inicial.

Ningún especialista, salvo los de la corte que le rodea y le adula, cree en los presupuestos presentados como motor de una recuperación imaginaria, nadie cree en las medidas de parche presentadas como remedio al paro galopante. Todo se fía al trabajo de los demás, al de los otros países europeos. Creo con toda convicción que hay que remontarse a Fernando VII para encontrar semejante cúmulo de desastres e incapacidad en un (des)gobernante.

domingo 4 de octubre de 2009

Los Presupuestos Generales de ZP nos llevarán a la ruina


La salida de la crisis en España depende de las futuras fuentes de crecimiento económico y los Presupuestos presentados por el gobierno de ZP no permitirán alimentar esas fuentes. Al contrario, los Gastos e Ingresos que contemplan secarán las fuentes de la recuperación económica.

Los expertos del Fondo Monetario Internacional, reunidos en Estambul, le han dicho al gobierno de ZP lo siguiente:

En primer lugar, que la competitividad tiene que mejorar. Esencialmente, que la economía de España no puede mantener un déficit exterior muy grande de forma indefinida. Tiene una tasa de desempleo muy alta, y esto está obligando a la moderación salarial, pero este tipo de ajuste necesita mucho tiempo para las grandes economías con grandes mercados internos.

En segundo lugar, que el déficit fiscal en España debe ser corregido, y esencialmente el ajuste fiscal debe apoyarse en la moderación del gasto público en vez de incrementar los impuestos.

En tercer lugar, que el mercado de trabajo en España no está funcionando bien porque la mayor parte de los ajustes se hacen a través de despidos, en lugar de emplear la moderación salarial.